Timotea fue una mujer muy bonita que era esposa de Severiano un hombre muy mujeriego que poseía varias amantes.
Cuenta la leyenda, que una vez, mientras su marido dormía, ella escuchó que él mencionaba el nombre Casilda, este nombre corresponde al de su madre. Como ella no confiaba en su marido supuso que una de las amantes de su marido era su propia madre.