Contacto en masa

Escucha el último episodio:

En 2006, el ufólogo italiano ya fallecido Stefano Breccia hizo público un material explosivo, Contattismi Di Massa (Contacto en Masa), donde se afirmaba que, en 1956, tuvo lugar un impresionante contacto con varias razas alienígenas, quiénes habrían interactuado con cerca de 200 testigos.

Estas revelaciones provocaron un verdadero revuelo, por toda Italia, impactando a los investigadores de todo el país, ante la magnitud del caso que se mantuvo en las sombras por tanto tiempo.

Según narra Stefano en su libro, los enigmáticos alienígenas eran en apariencia muy semejante a los humanos, se denominaron así mismo con el término Akrij (sabios), presentándose en sociedad como amigos de los terráqueos. Al parecer, la historia de este expediente se extendió hasta 1978, año en que los visitantes estelares abandonaron para siempre la vida pública, optando por el anonimato. Algunos señalan, que es uno de los mayores fraudes orquestados, otros, sin embargo, otros buscan profundizar en búsquedas de respuestas.

Todo comenzó en la década de 1950 tres compañeros aficionados a la arqueología y los tesoros, encabezados por Bruno Siammaciccia, se encontraron sin proponérselo con unos individuos quienes les hicieron algunas consultas y en un momento dado de la conversación, les confiaron que ellos eran humanos, pero no terrestres. Así comenzó una comunicación ininterrumpida desde el año 1956 hasta el año 1978. Este grupo de extraterrestres dijo que ocupaban una base submarina ubicada en el mar Adriático, frente a las costas de Italia, sobre la región de Pescara, a una profundidad de 20 kilómetros, donde residían unos 200 extraterrestres provenientes de diversos planetas de diferentes sistemas estelares. Estos alienígenas tenían todos conformación humana, pero de variados aspectos y alturas; disponían de una muy avanzada tecnología y en dicha base guardaban sus naves aeroespaciales, que eran discos volantes con una forma muy similar a los platillos tradicionales

En abril de 1956 un tal Bruno Sammaciccia se encontraba reunido con Giulio y Giancarlo los tres estaban entusiasmados con un pergamino descubierto por Sammaciccia, este pergamino parece tener un grabado de del Castillo de Rocca Pia, de pronto el bolígrafo que Sammaciccia tenía en su mano se elevó por el aire y clavó en el pergamino, lejos de la incertidumbre colocaron un papel cerca del bolígrafo y este comenzó a escribir de forma automática pero en la mano de Sammaciccia, oraciones en italiano, griego y latín. “Ahora les voy a explicar quién soy, de dónde vengo y que les quiero preguntar. Estoy aquí para hablarles de nuestra bondad y conocimiento”

Al parecer en este pergamino se oculta un tesoro perdido, a lo que deciden iniciar una exploración dentro de los muros internos del Castillo de Rocca Pía. El primer día no se reporta nada anormal, aunque los amigos admiten cierta incomodidad, sintiéndose observados por una presencia invisible. En la noche siguiente una voz los invita a mantener la calma, y anuncia que pronto se presentarán ante ellos. De pronto en medio de la oscuridad, una luz brillante alumbra la pared del castillo, desde donde emergen dos hombres. El primero de elevada estatura, casi 2.5 metros, acompañado por otro ser más pequeño, 1.20 metros. Se trata de Sunas y Sajú, quiénes en perfecto italiano comienzan a relatar su historia.

“Ellos se hacían llamar W56 por ser 56 el año en el que habrían iniciado el contacto y W indicaría la victoria. Pero en realidad su verdadero nombre era Acrij o Akrij que en sánscrito se traduce como ‘los sabios’. Amicizia, nombre que en italiano significa amistad y con el que se los conoce, identificaba al contacto, a la relación que habían establecido con la humanidad. Y para ellos la amistad con nosotros y entre nosotros eran pilares importantísimos. Respondían a un UTI (Consejo Superior de los W56)”

Al parecer el origen de los Akrij se encontraría en el cúmulo estelar pleyadiano, aunque también remontarían pertenencia a otros sitios de la galaxia. Como seres pensantes responderían a una confederación intergaláctica centrada en la práctica del Amor al prójimo, llamaron a este proceso Uredda, y dicen responder a un plan superior. Se definen a sí mismos como heraldos del mundo espiritual, cuya función principal es la de intermediar entre este plano y nosotros. Otras habilidades suponen atravesar las dimensiones.

Según un investigador italiano Jorge Pastore, Bruno Sammaciccia fue elegido como el principal a quiénes los Akrij agregaran un aparato en su cerebro llamado Ania. A través de este dispositivo electrónico, Bruno sería capaz de aumentar su capacidad cerebral, permitiendo el desarrollo telepático. Otros fenómenos parecieron vincular a los Akrij con la antigua magia ocultista practicada en oriente, como por ejemplos sucesos de teletransportación y materialización de objetos a distancia. También era frecuente la recepción de mensajes a través de ondas radiales.

Los Akrij revelaron poseer bases submarinas y subterráneas secretas por todo el planeta, en refugios establecidos desde hacía varios siglos. También mencionaron estar en conflicto permanente con los Contrarios, descritos como una raza hostil, que, debido a su excesivo apego hacia el conocimiento científico, y fuentes de energía, los convertía en seres robóticos. Los Contrarios son incapaces de expresar cualquier tipo de sentimiento, siendo seres fríos en cuanto emociones. Pueden dominar la mente humana. Su apariencia es temida, descritos como seres calvos, y despidiendo un olor semejante al alquitrán. A veces, son vistos conduciendo autos de color negro, provistos de pequeños agujeros desde donde son arrojados gases letales.

Otras de las cuestiones más preocupantes para los Akrij referente a la evolución humana, es la utilización del arsenal nuclear, ya que su mal uso conduciría a la aniquilación terrestre. Según los Akrij, la Tierra es un planeta divino, y como dador de vida maestro tiene una función especial dentro del esquema universal. Iniciado en 1956, el contacto entre los Akrij y Bruno Sammaciccia como testigo principal se mantuvo durante décadas hasta mediados de 1978, cuando los Akrij deciden pasar definitivamente a la clandestinidad.

¿La incertidumbre está en que dicen ser una especie que se mantuvo en la tierra durante milenios, con tecnologías y combustibles que incluso hoy en día son impensables para el ser humano, pero de un momento a otro en 1978 simplemente decidieron desaparecer?

Les voy a contar un poco del historial ovni en la poco: 1954 olas de avistamientos de manera intensa especialmente en Francia, a los mediados de los sesenta, salen fotografías impactantes desde España unas naves del planeta Ummo qué órbita la estrella Wolf 424 (al parecer los ummitas habitan este plantea de forma oculta, en bases secretas)

En 1978 hubo una ola sin precedentes de avistamientos de OVNI en Italia. Ciertamente, no generó pánico: baste decir que en algunos casos la gente se congregó esperando ansiosamente el desembarco, en octubre de 1978 un espantoso maremoto azotó la región de Abruzzo. Vendrían luego sucesos inexplicables, que incluyen muertes, récord de avistamientos OVNI, tanto en el aire como en el agua. Una verdadera locura mediática que aún se debate. Una de la hipótesis más resistida es la que implica Amicizia como el verdadero origen de los sucesos que azotaron el Triángulo del Adriático, bautizado así en honor al famoso Triángulo de las Bermudas. Al parecer, desde tiempos inmemoriales se habla de incidentes en esa parte del Mar Adriático, donde algunos historiadores hablan de observaciones sobre ruedas volantes. Sin duda un fenómeno sin precedentes, pasaron de ser unas pocas docenas al mes a cientos, terminando a inicios de 1979, terminando de forma repentina.

Los W56 contaban con una base submarina bajo las aguas del Adriático, y fue allí donde ocurrió una batalla épica entre los dos bandos Akrij y los Contrarios (CTR), que determinó la fuga de los primeros tras ser vencidos por su enemigo Bruno Sammaciccia dice que le dijeron lo siguiente “Queridos amigos, recuerden que la unión hace la fuerza, si luchan unos contra otros, entonces las fuerzas adversas y nuestros enemigos se aprovecharán de eso, su grupo se desintegrará y seremos incapaz de hacer nada para evitar eso’. Un grupo es como un ente vivo, y cuando empieza a separarse, todos los proyectos que persigue se desvían. Y entonces no hay nada que podamos hacer. Cuando vuestras defensas se debilitan, nuestros enemigos pueden apoderarse de vuestras mentes, cambiar vuestros recuerdos y vuestra voluntad. La única manera de prevenir eso consiste en mantenerse unidos, con un buen Uredda”.

Poco a poco todo fue empeorando hasta que vino el anuncio de algo mucho peor, y nuevamente atendamos a Bruno Sammaciccia: “La catástrofe final se produjo en noviembre de 1978, cuando los CTR pudieron atacar a nuestros amigos y entrar y destruir la mayoría de sus bases, incluso la más grande, la que se extendía desde Pescara hasta Ancona, y desde el mar Adriático central hacia el oeste hasta la Italia central; Estuve escuchando, vía inalámbrica, lo que sucedía a algunos kilómetros más allá de mis pies, los gritos, los ruidos, las órdenes, en su idioma que nunca he podido estudiar. Nos dijeron: ‘Ustedes van a ver que las aguas subirán, estarán hirviendo, en todos los lugares donde hemos construido nuestra gran base’. Me sentía muy mal, a menudo vomitaba, porque era mi propio mundo el que se derrumbaba a mi alrededor. Mi esposa estaba llorando, sin entender completamente lo que estaba pasando”.

Tras estos acontecimientos, Bruno Sammaciccia se vio sumergido en graves problemas económicos. Años después, a inicios del 2000, Sammaciccia y su esposa fueron acusados de estafa. Se dice que abusaron de la buena voluntad de un matrimonio de ancianos, quienes fueron inducidos de estar sufriendo una enfermedad mortal cuya cura implicaba una suma millonaria de dinero para su salvación. El matrimonio obediente entregó todo su patrimonio a los Sammaciccia quedando en la ruina. Tras estos hechos, la justicia italiana condenó a Bruno Sammaciccia y esposa dos años y medio de prisión, así como la reparación civil. Aún hoy día se alega Bruno Sammaciccia fue tan solo una víctima sin saber lo que ocurría a su alrededor.

Compartir: